Mirta Iglesias del Río, ginecóloga e histórica militante por los derechos de las mujeres en Puerto Madryn dialogó con Infoleaks y remarcó que “las mujeres de los barrios marginales son victimizadas por el sistema y luego revictimizadas en los hospitales, las comisarías y las oficinas públicas”.
El pasado 6 de marzo se presentó en el Congreso Nacional el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), impulsado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. La de los pañuelos verdes, sí. Se trata de la séptima presentación que se hace para lograr la despenalización. Esta vez, con el aval de setenta firmas, la iniciativa batió récords. Si bien es cierto que en algunos ámbitos feministas el debate y la incorporación del tema a la agenda política han sido recibidos con moderado optimismo, la desconfianza se hace presente entre las organizaciones que luchan desde hace largo tiempo.
¿Por qué es necesario despenalizar el aborto en Argentina?
En realidad en nuestro país el aborto es legal. Porque, de acuerdo al artículo 86 del Código Penal, cualquier mujer que tenga un problema de salud debería poder realizarse un aborto. Dentro de la salud entra lo físico, lo psíquico, lo emocional y lo social, por definición de las Naciones Unidas. Pero esta información no la tienen las mujeres. Sobre todo, las que menos información tienen son las mujeres de los barrios marginales, económicamente menos pudientes, analfabetas, desposeídas, que además de ser más víctimas que las mujeres de clase media para arriba, son victimizadas por el sistema y luego revictimizadas en los hospitales, las comisarías y las oficinas públicas.
Y cuando hablamos de las muertes por abortos clandestinos, ¿hablamos de la muerte de esas mujeres?
Son la mayor cantidad de mujeres que se arriesgan a abortar clandestinamente. Yo hablo desde mi experiencia en consultorio privado al que a veces estas mujeres acceden por intermedio de una obra social, o desde las historias registradas en el hospital veinte o treinta años atrás, que pasaba lo mismo que ahora, o peor. Hay mujeres que te dicen que prefieren morir, que prefieren meterse una aguja de tejer antes que llevar adelante un embarazo al que están obligadas socialmente.
¿Vos creés que éste es el momento histórico para que en la Argentina se dé un serio debate y luego la aprobación de esta ley?
¡No, de ninguna manera! Yo creo que hay intereses creados. Están preparando el terreno políticamente para el año que viene. Se hace el distraído el presidente Macri, plantea una posición de “no me importa” creyendo que es muy democrático decir que se discuta, como si papá nos diera la autorización para poder discutir el tema.
Volviendo al carácter legal del aborto, mucha gente se sorprende cuando planteás que esto es así.
Claro, lo que pasa es que no es seguro. No es seguro que te lo vayan a hacer. Porque vos concurrís al hospital con todos estos argumentos, que son reales y que tienen razón de ser, y te vas a encontrar con profesionales de la salud que no te realizan el aborto.
La famosa objeción de conciencia es la conocida también como “doble moral”, ¿no?
Sí, o la moralina. Pero en el ámbito de la salud pública no se puede apelar a la objeción de conciencia, porque la responsabilidad es brindar el servicio público como a la gente le corresponde.
Si un médico o médica entra al sistema de salud pública, ¿podría apelar a la objeción de conciencia para no practicar un aborto?
No, en tocoginecología no podrías, o no deberías. Como no deberías ser cirujano o hemoterapista, por decir algo ridículo, si sos Testigo de Jehová. Es decir, vos no podés ser prestador/a de salud si no prestás salud. Y ése es un problema de salud pública.
La cuestión del poder
Para Iglesias, es fundamental ir más allá de la relación de poder entre médicos y pacientes de bajos recursos, e incluir el hecho de ser mujer en el marco de esta desigualdad. “La gente no lo sabe, entonces no lo va a reclamar. Y cuanto más marginal es, con menos poder se siente. Y si es mujer, peor: con menos poder se siente para enfrentar a un médico. Por eso la decisión del aborto es una cuestión de poder. Es una monstruosidad.”
¿Entonces por qué se busca la despenalización del aborto?
Por varias razones: primero, para que tengan acceso todas las personas; segundo, para que nadie se plante a decir que son objetores de conciencia… u objetoras, porque también hay mujeres que son patriarcales; y para que, además de eso, no haya temores por parte de profesionales de la salud, que hoy por hoy se arriesgan a juicios o inhabilitaciones por el simple hecho de cumplir la ley, cuando tendría que ser al revés.
Legalidad vs. Obligatoriedad
La discusión sobre la despenalización del aborto generalmente va acompañada de un error de interpretación casi automático. ¿Es posible que mujeres que desean ser madres crean que si se legaliza la interrupción voluntaria del embarazo el sistema las obligará a no avanzar con la gestación? Así parece.
Para ellas, podríamos intentar aquí un resumen del espíritu de la ley: que las mujeres que desean ser madres lo hagan, pero que nadie las obligue, o que puedan planificar cuándo serlo; y quienes no lo desean, que no mueran al abortar.
La doctora Mirta Iglesias coincide: “Acá nadie obliga a nadie. Pero además hay algo que para mí es muy importante, tanto detrás de la cuestión del aborto como de la anticoncepción, y es que los cuerpos de las mujeres siempre terminan siendo la bisagra, el órgano flexible sobre el que se desarrollan las políticas de los Estados”.
Páginas
jueves, 15 de marzo de 2018
Ciencia sin Machismo en el CENPAT
“Te pago las pastillas anticonceptivas para que no te
embaraces y no me atrases el laburo”, le dice un director de tesis a una
becaria, durante su doctorado. Frases como ésta fueron recopiladas a principios
de 2017, durante una convocatoria en Facebook que buscaba registrar y
visibilizar las distintas situaciones de violencia machista que viven las Trabajadoras de Ciencia y Universidad. Este año, y tomando esa
experiencia como antecedente, la colectiva Ciencia
Sin Machismo (@MujeresCENPAT
en Twitter) elaboró una encuesta sobre la misma temática, pero en un escenario
local: el Centro Nacional Patagónico de Puerto Madryn.
Mujeres en la Ciencia
Según datos actuales de la UNESCO, nuestro país es uno de
los que poseen mayor porcentaje de mujeres activas en ciencia, a nivel mundial.
“Si bien esta información parece alentadora y se han hecho avances en relación
a la igualdad de género en el ámbito científico, las mujeres están aún
sub-representadas”, indican las trabajadoras del CCT CONICET CENPAT en un
comunicado. “Esta desigualdad es una expresión más de violencia machista,
entendida como aquella que se ejerce sobre la mujer, por serlo o sentirlo, en
el marco de una relación desigual de poder. Afecta la vida, la libertad, la
dignidad, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial”,
sostienen.
Soledad Leonardi, Virgina Ramallo y Florencia del Castillo son
algunas de las integrantes de esta colectiva, que el pasado 11 de febrero (Día
de la Mujer y la Niña en la Ciencia) lanzó la encuesta. “Hablamos de ser o
sentirse mujer porque no hablamos netamente de un condicionante biológico al ser
víctima de estas situaciones”, explica Ramallo. Y agrega, “La encuesta es muy
breve, con pocas preguntas, como por ejemplo, ‘Alguna vez sentiste o fuiste
testigo de alguna de las siguientes situaciones...?’ Y en ese enunciado hay más
de veinte opciones que van desde lo que una asocia de manera inmediata con
violencia machista, como ‘asalto sexual’, hasta cualquier otra situación que en
el ámbito laboral, y específicamente en nuestro rubro del trabajo en ciencia,
pueda afectar el trabajo de una mujer. Por ejemplo, que te restrinjan las
tareas en el grupo por considerar que las de menor importancia son naturalmente
parte de tu trabajo, como hacer el mate, que tengas que hacer el café siempre
vos...
FdC: Preparar la comida o encargarte de llevarla a las
reuniones…
SL: También la idea es un poco que nosotras nos demos cuenta
de qué situaciones que quizá todas tenemos naturalizadas son actos de
violencia: un comentario inapropiado, cómo te viniste vestida, que si estás
embarazada, soltera, casada, te divorciaste... todas esas cosas que para todos
son normales, pero que en realidad son micromachismos.
El armado del cuestionario, según nos cuenta del Castillo, puso
varios supuestos en cuestión, ya que no todas las mujeres miran el feminismo de
la misma forma. “Fue producto de un grado de discusión interna. Apuntamos a que
esta encuesta nos lleve a más discusiones y que crezca como aprendizaje para
las que estamos en esto y para los que no participan.”
Estado del arte
En febrero del año pasado, el colectivo de Trabajadoras de
Ciencia y Universidad abrió una convocatoria en su página de Facebook para
reunir frases y anécdotas en el ámbito científico y universitario de todo el
país. Las historias, aún disponibles en la red social, dan cuenta, por ejemplo,
de directoras de grupos de investigación que prefieren tener becarios varones
porque "las mujeres son complicadas". A partir de estos datos, desde Ciencia Sin Machismo comenzaron a dar
forma al proyecto local. “Podemos tener datos de otros lugares, pero queremos
saber qué pasa acá", plantean. “Que cuando nosotras digamos el 8 de marzo,
que tal cantidad de mujeres del CENPAT sufrieron alguna situación de violencia se
entienda que es algo que nos está pasando a nosotras, y que también nuestros
compañeros varones se den cuenta de que es una situación que vivimos
habitualmente”, resume Leonardi.
Géneros, Machismos y Millennials
¿Y qué pasa con esos
compañeros varones que son aliados en esta lucha feminista?
VR: Primero se sorprenden. A mí me da como una mezcla de
ternura, porque hay una diferencia generacional. Yo tengo 42 años y mis
compañeros de grupo tienen 25. Entonces te encontrás con esto de la generación
de los "millennials", que de verdad han crecido en un mundo distinto,
¡de verdad que ven las cosas de otra forma! Cuando les cuento que al día de hoy
a mí, que tengo la edad de sus viejas, en la calle me dicen cosas y cito lo que
me dicen, ¡se quedan pasmados! Les resulta absolutamente irreal que eso pueda
suceder. Y eso te da una luz de aliento, porque las nuevas generaciones viven
otro mundo, reproducen otro mundo, gestan otro mundo. Pero, a la vez, ellos no
saben que esto pasa. Por eso me parece que es bueno encontrar aliados
mostrándoles que esto sigue sucediendo. No es algo que pasó en otro siglo, o en
otra parte del mundo. A lo mejor uno lo relaciona con otros estamentos de la
sociedad, piensan "esto te puede pasar más... no sé, en la calle, no te
puede pasar acá adentro en el CENPAT donde somos compañeros, donde nos reúne a
todos una misma institución". No. Pasa igual, es transversal en todas
partes.
Lo anónimo es colectivo
Según el último registro oficial, del año 2017, son ciento
ochenta y seis las mujeres que trabajan en el CENPAT, lo cual incluye no solo a
científicas, sino también a personal de otras áreas, como Administración o Mantenimiento
e Higiene. En once días ya habían participaron ochenta y cuatro poco más del
45% del total, mayormente ubicadas en la franja etaria que va de los 30 a los
40 años. Y el contador sigue girando hasta el 7 de marzo. “Mucho más de las
expectativas que teníamos”, apunta Del Castillo. “Pensábamos que no seríamos
más de veinticinco. Para nosotras también es una sorpresa.”
¿Cuál es la idea para
la presentación de los resultados?
SL: La idea es el 7 de marzo dejar todo preparado para que
el 8, cuando vengan a trabajar nuestros compañeros, ya que nosotras adherimos
al paro, estén presentados los resultados para después, a la semana siguiente,
desarrollar algún tipo de actividad y discutirlas. Por eso estamos trabajando
con los chicos de Comunicación.
El método científico inductivo plantea ir de lo particular a
lo general. No estaría mal entonces observar aquí un fenómeno que va del
testimonio personal a la conciencia colectiva. Ramallo nos cuenta: “Nosotras
pedimos que no se den nombres, pero es bueno que se sepa quiénes son, por este
ejercicio de la reflexión, que a nosotras nos toma mucho y que intuitivamente vamos
haciendo. Porque primero es como un malestar lejano, una situación que te deja
molesta incluso a nivel físico. Entonces
eso que empieza por una y que también es un proceso muy lento, creo que verlo
tiene un peso distinto”, sostiene. Entonces, hace su aporte Del Castillo: “Incluso
para nosotras que somos más grandes de edad y que hemos pasado ya por aquellas
etapas de becarias, es bueno transmitir qué cosas dentro de la academia o del
ámbito laboral son atravesadas por cuestiones de acoso, o de acoso y jerarquía,
las dos cosas. Y está bueno transmitir que eso no es normal. Es bueno
transmitir que alguien lo pensó y que los demás vean que hay un grupo de gente
que piensa que eso no es normal.
La Dra. Virginia
Ramallo es bioantropóloga. Trabaja sobre mestizaje en poblaciones humanas
actuales y su relación con la incidencia de enfermedades complejas. Es
investigadora adjunta del CONICET y trabaja en el Instituto Patagónico de Ciencias Sociales y
Humanas (IPCSH).
La Dra. Florencia del
Castillo se especializa en antropología digital y también es investigadora
adjunta del CONICET en el IPCSH.
La Dra. Soledad
Leonardi es parasitóloga, investigadora asistente en el Instituto de Biología
de Organismos Marinos (IBIOMAR).
Contacto:
cienciasinmachismo@gmail.com Twitter: @MujeresCENPAT Intagram: @cienciasin
viernes, 23 de febrero de 2018
Laura Gutman en Puerto Madryn: cuando el marketing no alcanza
En los últimos días, el anuncio de una
charla de Laura Gutman en la ciudad chubutense despertó una polémica en
Facebook y recuperó del archivo aquel cruce entre una publicación de la
escritora referida al abuso sexual infantil, "La
sistematización del abuso sexual sobre los niños", y el artículo "Una
escritora en medio de la polémica", de la periodista Mariana Carbajal,
publicado el 14 de noviembre de 2014 en Página/12.
Los medios de comunicación locales apenas
se limitaron, en algunos casos, a promocionar el evento como uno de los tantos
en la agenda cultural de Puerto Madryn. Pero en un sector de la sociedad, el
desembarco de Gutman y sus ideas hizo ruido y, como resultado de la reacción, la
charla que en principio iba a ser abierta, se reprogramó y finalmente será
privada.
Repudio
con “r” de redes
![]() |
| Laura Gutman |
Apenas comenzaron a circular los primeros
comentarios y críticas contra la escritora, el Frente de Mujeres Unidas y
Organizadas emitió un comunicado desde su página en Facebook, titulado "Que
el discurso patriarcal no nos encuentre desprevenidxs". Allí denunciaron la "clara apología de la pedofilia" que se
lee en los escritos de Gutman y recordaron que sus dichos "han sido
cuestionados por destacados profesionales y juristas con amplia trayectoria en
situaciones de abuso sexual infantil", entre otros aspectos.
Inmediatamente, entró en escena Carla
Paolino, una mujer radicada en Puerto Madryn que se presentó como organizadora
del evento y alumna de Gutman en una de las capacitaciones que ofrece su
plataforma virtual. La oportunidad de conversar con Paolino surgió porque ella
misma convocó a quienes habían reaccionado espontáneamente contra las ideas de
su mentora. La cita fue en un café céntrico de la ciudad, donde los esperaba
para conversar, sin embargo, la única que asistió fue esta periodista.
"Estoy medio asombrada con todo esto que pasó, porque lo que quiero
realmente es que todo lo bueno que yo percibo de Laura y el bien que hace a mi
vida, llegue a otras personas", explicó. Al referirse a la polémica por
las ideas de la escritora en relación al abuso infantil, Paolino dijo que la
nota de Carbajal es "muy mentirosa porque en temas muy profundos y muy
delicados sacan de contexto palabras de Laura para decir otra cosa, cosas que
jamás habría dicho", aseguró, y concluyó: "La posición de Gutman (de
relativizar el abuso sexual infantil o hacer apología de la pedofilia) no es
ésa en absoluto. Al que le interese saber lo que ella piense, yo lo invito a
que la lea", redondeó.
Por su parte, Luciana Marín, docente y
militante política, integrante del Frente de Mujeres e Igualdad de Géneros de
La Cámpora Puerto Madryn, se refirió a la popularidad de la escritora:
"Hay mucha desinformación por parte de la gente que sigue a Gutman. Sus
libros venden bien y su discurso de paz, amor y crianza moderna, realmente
convoca", reconoció. Sin embargo, luego cuestionó que "ni siquiera
tiene la honestidad intelectual de decir desde qué lugar está hablando, porque
su planteo es que si alguien no entendió es porque no tiene la visión para
comprender su mirada revolucionaria. Hay que informar a lectores
desprevenidos", concluyó.
El rechazo en tiempos de Facebook
Poco a poco, los comentarios y opiniones en
la red social trascendieron los límites de Puerto Madryn y llegaron a Miriam
García, referente del colectivo A.S.I.
El Hilo Rojo, un espacio que según su página a en Facebook se define en la
búsqueda de prevenir, conocer y reconocer al abuso sexual infantil. Desde allí,
García destacó la buena respuesta de autoridades municipales como el mismo
intendente Ricardo Sastre y Xenia Gabella, viceintendenta y titular del Concejo
Deliberante local, quienes le manifestaron no tener conocimiento de las ideas y
expresiones públicas de Gutman con respecto al abuso sexual infantil. La
consulta de García respondía a un dato: el Ente Mixto de Turismo, en el cual
hay representantes del Estado, aparecía como uno de los auspiciantes del
evento, y su posición era clara: "No me gustaría que avalen la
pedofilia." Entonces, hizo llegar a cada funcionario los artículos de la
escritora y las correspondientes respuestas desde sectores que defienden los
derechos de niños y niñas. "A todo el mundo la causó consternación",
indicó. "Soy mamá de un nene abusado con dos intentos de suicidio. Esta
mujer (Gutman) se proclama como abusadora, porque se incluye en los dichos. Me
parece nefasto", manifestó. Además, recordó que este año se elige el
Defensor del Niño de Nación, "lo cual no va a ser bueno para los
abusadores, porque tenemos las mejores leyes de Latinoamérica: la 26.061 y la
Convención de los Derechos del Niño, que tiene carácter constitucional."
A nivel institucional, el tema no se agotó
en la consternación de los funcionarios madrynenses. El Consejo de Niñez,
Adolescencia y Familia (CONAF)*,
que tuvo su primera reunión del año el 16 de febrero pasado, acordó la
publicación de un comunicado en el que recomendaron a la población en general
"prudencia ante la visita de la escritora Laura Gutman, quien brindará
una charla (…) donde abordará temas
relacionados al puerperio, violencias invisibles, la familia, el discurso
materno, qué nos pasó cuando éramos niños y qué hicimos con eso". En el
último párrafo del documento, expresa: "Por todo lo expuesto, este Consejo
manifiesta preocupación ante la visita de Gutman a la ciudad, y advierte a la
población interesada en asistir a la charla sobre los contenidos que pudieran
ir en contra de nuestras leyes de defensa de la niñez y la adolescencia."
En el país, se calcula que unos doce
millones de niños y niñas son víctimas de abuso sexual. Los pedófilos son
familiares o personas de su círculo más cercano, según aporta Miriam García
desde A.S.I. El Hilo Rojo, para luego opinar: "No es casual que las causas
se eternicen, que haya jueces que avalen la pedofilia. La gente no sabe que
existe este falso Síndrome de Alienación Parental, que está prohibido por el
Congreso. Lo que esto causa en un niño es muy grave. Hay que deconstruir el
relato, visibilizar esto para que las Laura Gutman no naturalicen lo
aberrante." Por lo pronto, todo indicaría que en Madryn la historia va
tomando ese rumbo y la agitación de una comunidad en alerta, esta vez, parece
haber tenido más fuerza que el marketing.
(*):
El Consejo Municipal de Niñez, Adolescencia y
Familia (CONAF), es una entidad que se crea a partir de la Ley 4347 del año
1997. Se trata de un espacio pluralista y participativo con representantes de
todos los sectores de la ciudadanía, que intercambia, consensúa, articula y
sugiere políticas públicas al ejecutivo municipal. Se reúne cada 15 días en la
sede del Concejo Deliberante. Las acciones del CONAF están guiadas por las
leyes de protección de la niñez, la adolescencia y la familia, además del marco
de la Carta Orgánica Municipal. Actualmente, del CONAF participan y lo integran
representantes del sector salud (Hospital Andrés Isola, CAPS, CESIA Dr. Pozzi);
UNPSJB, INADI, Asociaciones Vecinales, Bibliotecas Populares, Centros de
Estudiantes, CAINAR, SENNAF, Línea 145 Programa de Rescate y Acompañamiento a
las Víctimas de Trata, CeReLaDi, Mentes Lúcidas del Servicio de Protección de
Derechos municipal, CAMAD, entre otros. También son designados para participar,
un concejal por la mayoría, y un concejal por la minoría.
viernes, 29 de diciembre de 2017
La teta es el espejo
Grande o chica, como los espejos cóncavos o convexos, agranda o encoge nuestras virtudes y defectos. Se mira con culpa, con trampa, o se deforma con nuestros traumas y visiones falsas, fragmentadas por una anorexia que carcome desde la psiquis a los huesos, ida y vuelta, o la bulimia con su vomitivo juego de abundancia y pasarelas. La teta es el espejo en el que se mira la “tilinga” que aborrece feminazis, esa mujer definida tan sonoramente por las reglas patriarcales, la misma que, mientras putea al Tetazo o nuestras marchas e intervenciones, probablemente padezca en carne propia, en casa, en el laburo o en las calles, esos micromachismos o violencias simbólicas que todavía no llega a dimensionar. Se miran en la teta mujeres que a gritos condenan indignadas a las brujas en bolas que se pasean por la playa o por las calles. ¿Qué necesidad? A veces ninguna, solamente las ganas de andar con libertad. ¿Qué necesidad? La de hacernos ver, molestando, agitando, sacudiendo, para visibilizar las violaciones, las muertas, las víctimas de trata, las naturalizaciones y el “no te metás”. ¿Qué necesidad? Tal vez la de esas mismas que acusan la desnudez ajena, el día que logren romper el círculo violento y cuenten con el abrazo sororo de nosotras, las feministas, que, pese a todo, estaremos una vez más poniendo el cuerpo. La teta es el espejo de las innumerables reacciones, las secretas y las vociferadas. Degrada en muecas al machirulo o al violento que justifican en esos cuerpos libres los peores crímenes y los más naturalizados pensamientos lesbófobos, misóginos, retrógrados. La teta es el espejo de la heteronormatividad, la teta que es solo buena si es de madre amamantando. ¡Ah, no! Tampoco.
La teta es el espejo de los medios que eligen mostrarlas. Y es indignante ver la teta, para esas cabezas cortas de lengua bífida y mentes domesticadas. Pero los culos en las tapas de los diarios, no; los próstibulos encubiertos, mal llamados “VIP”, de los que todo el pueblo sabe, a plena luz del día, tampoco. Eso no indigna, eso se esquiva. No se mira de frente como la teta, que por poco, o si se puede, se escupe, se putea, se incendia. Las compañeras que hacían topless en la playa fueron fotografiadas por alguien que no avisó que sacaría la foto, que no avisó que la compartiría en la red social de un medio de comunicación. No sé si desde el medio de comunicación preguntaron mucho o poco sobre el asunto, pero la imagen se publicó y luego se desató lo que ya sabemos, en esta época donde parece que ya no está tan definido qué es lo público y lo privado. Soy periodista desde hace más de veinte años, y siempre, antes de publicar cualquier información, me pregunto ¿Para qué? Hago este ejercicio ahora: ¿para qué se publica una foto así, no solamente sin contexto, sino además sin formación en género? La naturalización de los micromachismos y las violencias simbólicas es inherente a los medios de comunicación hegemónicos. De los CEOS ya sabemos qué esperar; y de los machos alfa que trabajan en las redacciones y estudios, también. Sin embargo, somos cada vez más quienes vamos ganando espacios para escribir, para decir, con otras intenciones, perspectiva de género y responsabilidad.
Y más allá de los medios están las tetas, de todos los colores, tamaños y texturas. Tetas que tienen voz propia,y que siguen siendo nuestras, mal que les pese, como nuestras cuerpas.
La teta es el espejo de los medios que eligen mostrarlas. Y es indignante ver la teta, para esas cabezas cortas de lengua bífida y mentes domesticadas. Pero los culos en las tapas de los diarios, no; los próstibulos encubiertos, mal llamados “VIP”, de los que todo el pueblo sabe, a plena luz del día, tampoco. Eso no indigna, eso se esquiva. No se mira de frente como la teta, que por poco, o si se puede, se escupe, se putea, se incendia. Las compañeras que hacían topless en la playa fueron fotografiadas por alguien que no avisó que sacaría la foto, que no avisó que la compartiría en la red social de un medio de comunicación. No sé si desde el medio de comunicación preguntaron mucho o poco sobre el asunto, pero la imagen se publicó y luego se desató lo que ya sabemos, en esta época donde parece que ya no está tan definido qué es lo público y lo privado. Soy periodista desde hace más de veinte años, y siempre, antes de publicar cualquier información, me pregunto ¿Para qué? Hago este ejercicio ahora: ¿para qué se publica una foto así, no solamente sin contexto, sino además sin formación en género? La naturalización de los micromachismos y las violencias simbólicas es inherente a los medios de comunicación hegemónicos. De los CEOS ya sabemos qué esperar; y de los machos alfa que trabajan en las redacciones y estudios, también. Sin embargo, somos cada vez más quienes vamos ganando espacios para escribir, para decir, con otras intenciones, perspectiva de género y responsabilidad.
Y más allá de los medios están las tetas, de todos los colores, tamaños y texturas. Tetas que tienen voz propia,y que siguen siendo nuestras, mal que les pese, como nuestras cuerpas.
viernes, 7 de julio de 2017
viernes, 30 de junio de 2017
viernes, 23 de junio de 2017
viernes, 16 de junio de 2017
sábado, 10 de junio de 2017
lunes, 29 de mayo de 2017
#Hipertexto - Editorial 13 (lunes 29 de mayo, 2017)
Cuerpos que escriben en la playa pidiendo auxilio para la ciencia y la educación.
Cuerpos que aprenden a leer entre sus pliegues que todes somos sexuades. Cuesta la teoría de géneros en esta boca hispanohablante. Hay que inventar y desandarnos.
Cuerpo que mezcla tiempos, atrasa y adelanta: el lunes pasado, ausente sobre la hora, tuve que guardar mi editorial hecha con pocas luces y muchas letras. Ahora releo y me encuentro con un panorama engañoso: en la famosa vorágine y la inmediatez que nos sacude día a día, parecen haber quedado en la prehistoria de los clicks y compartidos las páginas que hablan de policías golpeadores de Madryn, o la visita del Kandidato a la ciudad.
Refresco la página que leo en mis manos, porque sigo leyendo mi cuerpo, con mala letra y sin renglones. Más cerca en los días se replican las frases de Cristina en C5N: candidata y Ni Una Menos llegan con su eco hasta acá. Acá. K.
Cuerpos saludables, Caterva a la intemperie, esténciles y abrazos domingueros en el patio frío de la Escuela del Pujol. Y los cuerpos vecinos-vecinas, dónde están?
Así me quedo, mientras escribo y pienso: cuál es el cuerpo que se rompe cuando tocan a la ciencia? Quién pone el cuerpo sostenidamente cuando se meten con la educación? Lloran las cuerpas embarazadas cuando se exige ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO como si por ello el embarazo deseado y no interrumpido se convirtiera en crimen. Qué parte de nuestros cuerpos es interpelado cuando aquellos otros cuerpos que llevan más transitado el camino nos invitan a resignificar?
Tu cuerpo… sabe decir basta?
domingo, 21 de mayo de 2017
#Hipertexto - Editorial 12 (15/05/2017)
lunes 15 de mayo, 2017
Voz que va y viene. Que calla unos días para sanar y escuchar.
La voz en todas sus versiones: del pueblo, viva, profunda. Sotto voce.
Callar después de marchar contra el 2x1, callar leyendo sobre revisiones, gato que nunca estuvo de acuerdo o Naciones Unidas en Jujuy. Planta nuclear dando vueltas por el aire, de boca en boca y por los despachos, de China a la Rosada. Voces con manos que escriben nostalgia con N de Néstor para escuchar a Cristina, viajera, que mira la foto desde Bruselas y a viva voz canta ajuste, 2x1, refugiados y defiende, por lo visto, a Scioli. Futuro papá. Ni hablar del aborto.
Voz que delira.
Voz que vuelve para leer por la Educación Pública.
Y para hacer radio.
Buenos días, esto es Hipertexto.
Voz que va y viene. Que calla unos días para sanar y escuchar.
La voz en todas sus versiones: del pueblo, viva, profunda. Sotto voce.
Callar después de marchar contra el 2x1, callar leyendo sobre revisiones, gato que nunca estuvo de acuerdo o Naciones Unidas en Jujuy. Planta nuclear dando vueltas por el aire, de boca en boca y por los despachos, de China a la Rosada. Voces con manos que escriben nostalgia con N de Néstor para escuchar a Cristina, viajera, que mira la foto desde Bruselas y a viva voz canta ajuste, 2x1, refugiados y defiende, por lo visto, a Scioli. Futuro papá. Ni hablar del aborto.
Voz que delira.
Voz que vuelve para leer por la Educación Pública.
Y para hacer radio.
Buenos días, esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 11 (8/05/2017)
8 de mayo, 2017
Había que escribir una buena editorial, pero el 2x1 me dejó las palabras en desorden. Menos mal que las marchas aplacan ánimos, reúnen, regeneran. Podrá parecer que desistimos, pero no. Como con Araceli, que no hubo marchas. Porque además de salir a la calle hay que resistir y mover las fichas en casa, en la escuela, en la oficina. La micromilitancia. Mientras, repasando diarios, aunque no lo veamos, Yahuar siempre está.
Me quedo sin tiempo y la famosa editorial no sale.
Seguiré esperando... como a las paritarias docentes.
Buenos días, esto es Hipertexto.
Había que escribir una buena editorial, pero el 2x1 me dejó las palabras en desorden. Menos mal que las marchas aplacan ánimos, reúnen, regeneran. Podrá parecer que desistimos, pero no. Como con Araceli, que no hubo marchas. Porque además de salir a la calle hay que resistir y mover las fichas en casa, en la escuela, en la oficina. La micromilitancia. Mientras, repasando diarios, aunque no lo veamos, Yahuar siempre está.
Me quedo sin tiempo y la famosa editorial no sale.
Seguiré esperando... como a las paritarias docentes.
Buenos días, esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 10 (24/04/2017)
lunes 24 de abril, 2017
Cuando era chica no me salía la “ch”. Me di cuenta de que era un problema cuando empecé a prepararme para la carrera de Locución, a los 18 años.
Cha, che, chi, cho, chu.
Nos dieron una lista de palabras para leer y las que tenían “ch” sencillamente no me salían. Me salían mal. No se entendía lo que estaba diciendo. Un trabalenguas frustrante, fuera de lugar. Un trabalenguas choto. Ahora sí lo puedo decir.
O puedo decir MARCHA, DERECHA, CHORROS, LUCHA.
Marcha, derecha, chorros, lucha.
Ayer hubo protesta dominguera. Una especie de materialización de grupos de whatsapp recorriendo las calles del centro de la ciudad. Selfies, pancartas, caras de 1A, presencias del “No a la Mina”, gente del sur, vecinos del oeste, del norte, y de mucho más allá. Confluencia de bronca en medio del insoportable barro político.
Marcha, lucha, derecha, fachos, cachiporra, chichón.
A diferencia de lo que pasó en Gallegos o en Buenos Aires recién nomás, o no hace mucho, acá la Policía solo se paró a mirar. Vigilar no es castigar, ¿no? Los pasos avanzaban mientras sonaban cánticos, bocinazos y se alzaban los carteles. La creatividad y el humor resisten y descomprimen.
Pensaba, después de ese rato en la caminata, en las palabras (cuándo no). Cómo en tiempos de crisis se ha resignificado el concepto de “es oficial”. Miraba las cuentas del gobernador o del intendente en Twitter, del Ministerio de Educación o de Servicoop. Mensajes filtrados supuestamente privados que suenan a prolija y pensada declaración en conferencia de prensa. Luego entré a Facebook y recorrí los grupos de las escuelas, que resultaron una muestra elocuente de la desesperación e improvisación con las que está tratando de encararse esta emergencia. Otra buena muestra fue el caño roto en Trelew.
En algunos casos el agua ha nivelado. Ha erosionado nuestras diferencias en su barroso recorrido, anegando o socavando y luego ensuciando caudales, en distintos puntos del país. Aunque también ha marcado bien las diferencias. Y ha resaltado la inoperancia de la clase dirigente, de ahora y siempre, que no ha querido ni sabido proyectar, desarrollar, prevenir y ejecutar obras con inteligencia y responsabilidad, más allá del obtuso horizonte de sus intereses y riquezas personales. Porque, será... no les llega el agua al tanque.
Mientras tanto, en Madryn, la gente y el pueblo se juntaron a marchar y protestar. Y prometen que hoy a las 10 la seguirán.
Cuando era chica no me salía la “ch”. Me di cuenta de que era un problema cuando empecé a prepararme para la carrera de Locución, a los 18 años.
Cha, che, chi, cho, chu.
Nos dieron una lista de palabras para leer y las que tenían “ch” sencillamente no me salían. Me salían mal. No se entendía lo que estaba diciendo. Un trabalenguas frustrante, fuera de lugar. Un trabalenguas choto. Ahora sí lo puedo decir.
O puedo decir MARCHA, DERECHA, CHORROS, LUCHA.
Marcha, derecha, chorros, lucha.
Ayer hubo protesta dominguera. Una especie de materialización de grupos de whatsapp recorriendo las calles del centro de la ciudad. Selfies, pancartas, caras de 1A, presencias del “No a la Mina”, gente del sur, vecinos del oeste, del norte, y de mucho más allá. Confluencia de bronca en medio del insoportable barro político.
Marcha, lucha, derecha, fachos, cachiporra, chichón.
A diferencia de lo que pasó en Gallegos o en Buenos Aires recién nomás, o no hace mucho, acá la Policía solo se paró a mirar. Vigilar no es castigar, ¿no? Los pasos avanzaban mientras sonaban cánticos, bocinazos y se alzaban los carteles. La creatividad y el humor resisten y descomprimen.
Pensaba, después de ese rato en la caminata, en las palabras (cuándo no). Cómo en tiempos de crisis se ha resignificado el concepto de “es oficial”. Miraba las cuentas del gobernador o del intendente en Twitter, del Ministerio de Educación o de Servicoop. Mensajes filtrados supuestamente privados que suenan a prolija y pensada declaración en conferencia de prensa. Luego entré a Facebook y recorrí los grupos de las escuelas, que resultaron una muestra elocuente de la desesperación e improvisación con las que está tratando de encararse esta emergencia. Otra buena muestra fue el caño roto en Trelew.
En algunos casos el agua ha nivelado. Ha erosionado nuestras diferencias en su barroso recorrido, anegando o socavando y luego ensuciando caudales, en distintos puntos del país. Aunque también ha marcado bien las diferencias. Y ha resaltado la inoperancia de la clase dirigente, de ahora y siempre, que no ha querido ni sabido proyectar, desarrollar, prevenir y ejecutar obras con inteligencia y responsabilidad, más allá del obtuso horizonte de sus intereses y riquezas personales. Porque, será... no les llega el agua al tanque.
Mientras tanto, en Madryn, la gente y el pueblo se juntaron a marchar y protestar. Y prometen que hoy a las 10 la seguirán.
#Hipertexto - Editorial 9 (17/04/2017)
lunes 17 de abril, 2017
Editorial, toma 1:
Semana Santa
ayuno de agua
sed sal vía crucis mar
crucero lleno tanques vacíos y barquitos de postal.
Editorial, toma 2:
Vuela un hincha en el estadio Kempes
frente a las cámaras cae
se retwitea la muerte cerebral mientras golpean empujan las manos de la impunidad
quietos miran los ojos imbéciles zombies cómplices
un mar de miseria humana
ya sin nombre.
Editorial, toma 3:
La vergüenza de Morales
De milagro la yuta no golpeó tan fuerte.
De milagro reprimió despacio en las tierras de Morales la yuta.
De milagro separó del cargo Morales a la yuta que irrumpió.
De Milagro la vergüenza de Morales no se habla.
Buenos días, esto es Hipertexto.
Editorial, toma 1:
Semana Santa
ayuno de agua
sed sal vía crucis mar
crucero lleno tanques vacíos y barquitos de postal.
Editorial, toma 2:
Vuela un hincha en el estadio Kempes
frente a las cámaras cae
se retwitea la muerte cerebral mientras golpean empujan las manos de la impunidad
quietos miran los ojos imbéciles zombies cómplices
un mar de miseria humana
ya sin nombre.
Editorial, toma 3:
La vergüenza de Morales
De milagro la yuta no golpeó tan fuerte.
De milagro reprimió despacio en las tierras de Morales la yuta.
De milagro separó del cargo Morales a la yuta que irrumpió.
De Milagro la vergüenza de Morales no se habla.
Buenos días, esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 8 (10/04/2017)
Lunes 10 de abril
Micaela está muerta. Ahora buscamos a Araceli. Una hija pregunta en la plaza si esto también pasará cuándo ella sea grande. La madre traga e intenta responder sin mentir.
Docentes que intentaban montar una escuela pública itinerante en Buenos Aires cayeron, sí, pero a golpes sobre el asfalto, en medio de una represión. Y cayeron en cana cuatro compañeros. Y a la educación pública la quieren hacer caer a toda costa.
Otro hijo se entera tarde de la compra de armas y pregunta por qué. Otra madre, que todavía está armando el rompecabezas, promete sentarse con él a investigar y encontrar con él la respuesta. Si sale.
Qué pasará de acá a octubre? La alevosía parece ya una monstruosidad que se extralimita sin vergüenza en medio del estupor.
Ideología, mala palabra para el gobierno. Politizar los reclamos… y dale…
Se va a acabar. Nos tocan a todas, nos tocan a todos. Se va a acabar.
Dijo Gelman:
te nombraré veces y veces.
me acostaré con vos noche y día.
noches y días con vos.
me ensuciaré cogiendo con tu sombra.
te mostraré mi rabioso corazón.
te pisaré loco de furia.
te mataré los pedacitos.
te mataré una con paco.
otro lo mato con rodolfo.
con haroldo te mato un pedacito más.
te mataré con mi hijo en la mano.
y con el hijo de mi hijo/ muertito.
voy a venir con diana y te mataré.
voy a venir con jote y te mataré.
te voy a matar/derrota.
nunca me faltará un rostro amado para matarte otra vez.
vivo o muerto/un rostro amado.
hasta que mueras/ dolida como estás/ya lo sé.
te voy a matar/yo
te voy a matar.
Buenos días. Esto es Hipertexto
Micaela está muerta. Ahora buscamos a Araceli. Una hija pregunta en la plaza si esto también pasará cuándo ella sea grande. La madre traga e intenta responder sin mentir.
Docentes que intentaban montar una escuela pública itinerante en Buenos Aires cayeron, sí, pero a golpes sobre el asfalto, en medio de una represión. Y cayeron en cana cuatro compañeros. Y a la educación pública la quieren hacer caer a toda costa.
Otro hijo se entera tarde de la compra de armas y pregunta por qué. Otra madre, que todavía está armando el rompecabezas, promete sentarse con él a investigar y encontrar con él la respuesta. Si sale.
Qué pasará de acá a octubre? La alevosía parece ya una monstruosidad que se extralimita sin vergüenza en medio del estupor.
Ideología, mala palabra para el gobierno. Politizar los reclamos… y dale…
Se va a acabar. Nos tocan a todas, nos tocan a todos. Se va a acabar.
Dijo Gelman:
te nombraré veces y veces.
me acostaré con vos noche y día.
noches y días con vos.
me ensuciaré cogiendo con tu sombra.
te mostraré mi rabioso corazón.
te pisaré loco de furia.
te mataré los pedacitos.
te mataré una con paco.
otro lo mato con rodolfo.
con haroldo te mato un pedacito más.
te mataré con mi hijo en la mano.
y con el hijo de mi hijo/ muertito.
voy a venir con diana y te mataré.
voy a venir con jote y te mataré.
te voy a matar/derrota.
nunca me faltará un rostro amado para matarte otra vez.
vivo o muerto/un rostro amado.
hasta que mueras/ dolida como estás/ya lo sé.
te voy a matar/yo
te voy a matar.
Buenos días. Esto es Hipertexto
#Hipertexto - Editorial 7 (3/04/2017)
3 de abril, 2017.
Había una vez un montón de gente que tenía telefonitos celulares divinos con grupos de Whatsapp re copados. A la gente de esos grupos le encantaba contar antes que nadie cualquier cosa de la que se enteraran. Un día, hubo una tormenta muy fuerte en el pueblo de las personitas con Whatsapp, y los autos se chocaron, las casas se estropearon, casi casi que los cerros se cayeron a pedazos convertidos en un barro que ni te cuento.
Por suerte la gente es muy linda y solidaria y, además de reenviar, reenviar y reenviar, sin preocuparse por chequear, chequear y chequear, también mandaron para tooooodos lados los mensajes que decían que había colectas. Todo parecía estar mejor en el mundito de los mensajitos de Whatsapp y la gente copada. Tanto se calmó la lluvia, que algunos hasta pudieron ir al lado de un monumento para acordarse de lo blanca, limpia y pura que es la democracia. Se sacaban selfies que reenviaban, reenviaban y reenviaban, y gustaban, gustaban y gustaban.
Y sí, dijo Messi, “la cancha es un desmadre”… pero siempre que llovió paró. Las paritarias siguen embarradas, y pronto se cumplirán 10 años sin Fuentealba. Higui sigue presa y López no aparece. Perdonen si me vuelvo monotemática, pero me sale así…
Buenos días. Esto es Hipertexto.
Había una vez un montón de gente que tenía telefonitos celulares divinos con grupos de Whatsapp re copados. A la gente de esos grupos le encantaba contar antes que nadie cualquier cosa de la que se enteraran. Un día, hubo una tormenta muy fuerte en el pueblo de las personitas con Whatsapp, y los autos se chocaron, las casas se estropearon, casi casi que los cerros se cayeron a pedazos convertidos en un barro que ni te cuento.
Por suerte la gente es muy linda y solidaria y, además de reenviar, reenviar y reenviar, sin preocuparse por chequear, chequear y chequear, también mandaron para tooooodos lados los mensajes que decían que había colectas. Todo parecía estar mejor en el mundito de los mensajitos de Whatsapp y la gente copada. Tanto se calmó la lluvia, que algunos hasta pudieron ir al lado de un monumento para acordarse de lo blanca, limpia y pura que es la democracia. Se sacaban selfies que reenviaban, reenviaban y reenviaban, y gustaban, gustaban y gustaban.
Y sí, dijo Messi, “la cancha es un desmadre”… pero siempre que llovió paró. Las paritarias siguen embarradas, y pronto se cumplirán 10 años sin Fuentealba. Higui sigue presa y López no aparece. Perdonen si me vuelvo monotemática, pero me sale así…
Buenos días. Esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 6 (27/03/2017)
27 de marzo, 2017.
El juego de la memoria.
Deposito las fichas sobre la mesa y voy mirando a medida que las doy vuelta.
En una está Milani, en Tucumán; en otra, Milani abraza a Hebe. Giro otra ficha y está Jorge Julio López declarando. En la otra ficha no está más.
Sigo juntando y contando, si la memoria no me falla:
Hay otra ficha que dice 30 mil; la doy vuelta y dice 400. Son lesbianas, gays, bisexuales, travestis y trans. Al lado, en otra ficha, está María Cash, hay otra con Marita Verón, al lado, la de Iván Torres, en medio, talleres clandestinos y familias hacinadas. Más allá, un montón de fichitas desparramadas contra la barda, llenas de barro si llueve, secas de sed si hace calor.
Nunca más, pero hay quienes desaparecen en democracia.
Memoria para armar, actos simultáneos que molestan, bombos atravesados que interrumpen. Y yo me quedo pensando ¿qué es romper?.
Buenos días. Esto es Hipertexto.
El juego de la memoria.
Deposito las fichas sobre la mesa y voy mirando a medida que las doy vuelta.
En una está Milani, en Tucumán; en otra, Milani abraza a Hebe. Giro otra ficha y está Jorge Julio López declarando. En la otra ficha no está más.
Sigo juntando y contando, si la memoria no me falla:
Hay otra ficha que dice 30 mil; la doy vuelta y dice 400. Son lesbianas, gays, bisexuales, travestis y trans. Al lado, en otra ficha, está María Cash, hay otra con Marita Verón, al lado, la de Iván Torres, en medio, talleres clandestinos y familias hacinadas. Más allá, un montón de fichitas desparramadas contra la barda, llenas de barro si llueve, secas de sed si hace calor.
Nunca más, pero hay quienes desaparecen en democracia.
Memoria para armar, actos simultáneos que molestan, bombos atravesados que interrumpen. Y yo me quedo pensando ¿qué es romper?.
Buenos días. Esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 5 (20/03/2017)
20 de marzo, 2017.
Me gusta. Compartilo. Seguime. En qué estás pensando?
La verdad es que estoy bastante saturada del discursito de lo mal que está la política cuando se vuelve cosa de cualquiera, de cada día, cuando se va transmitiendo, desparramando, contagiando, la política, como si fuera una enfermedad indeseable, desbordando las calles, las escuelas, oficinas, el mercado de la esquina, la política, la cama, la vidriera.
Mal está politizado un reclamo, un centro de estudiantes, una manifestación espontánea de una parte de la población; pero bien está mercantilizada la educación, precarizado el empleo, burocratizada la representación sindical…
“La palabra más certera que me copie la emoción”, canta el Negro Aguirre. Es la palabra que busco, pero no encuentro.
Me gusta. Compartilo. Seguime. No me claves el visto. Comentame…
Pero por suerte existe Facebook, Twitter, Internet 2.0, 3.0 y sus noticias comentadas. Cualquiera sabe de todo, aunque no haya leído nada; libertad de expresión es catarsis, responsabilidad es censura. Dale like.
Mientras tanto, muraleada en Madryn porque son 30 mil y ni olvido ni perdón.
Y allá donde viven los que mandan, almuerzan el Gato y la Señora, “gente quejosa” y “estoy diciéndote que claramente lo tengo claro”. Ya sé que dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero a mí me puede la radio.
Buenos días. Esto es Hipertexto.
Me gusta. Compartilo. Seguime. En qué estás pensando?
La verdad es que estoy bastante saturada del discursito de lo mal que está la política cuando se vuelve cosa de cualquiera, de cada día, cuando se va transmitiendo, desparramando, contagiando, la política, como si fuera una enfermedad indeseable, desbordando las calles, las escuelas, oficinas, el mercado de la esquina, la política, la cama, la vidriera.
Mal está politizado un reclamo, un centro de estudiantes, una manifestación espontánea de una parte de la población; pero bien está mercantilizada la educación, precarizado el empleo, burocratizada la representación sindical…
“La palabra más certera que me copie la emoción”, canta el Negro Aguirre. Es la palabra que busco, pero no encuentro.
Me gusta. Compartilo. Seguime. No me claves el visto. Comentame…
Pero por suerte existe Facebook, Twitter, Internet 2.0, 3.0 y sus noticias comentadas. Cualquiera sabe de todo, aunque no haya leído nada; libertad de expresión es catarsis, responsabilidad es censura. Dale like.
Mientras tanto, muraleada en Madryn porque son 30 mil y ni olvido ni perdón.
Y allá donde viven los que mandan, almuerzan el Gato y la Señora, “gente quejosa” y “estoy diciéndote que claramente lo tengo claro”. Ya sé que dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero a mí me puede la radio.
Buenos días. Esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 4 (13/03/2017)
13 de marzo, 2017.
Palabras.
Palabras clave, malas palabras. Palabras con dobles intenciones. Palabras dulces. Palabras sin sentido. Palabras plenas.
Palabras que llenan silencios pero que en sí están vacías. Palabras fuertes, y hechos que nos dejan sin palabras.
Si la semana que pasó fuera una página web, veo en ella dos palabras con hipertexto que me llevan a otro término, que escucho y leo cada vez más: interpelarnos.
Interpelar, según la misógina autoridad que define palabras en español, que es la RAE, quiere decir “requerir, compeler o simplemente preguntar a alguien para que dé explicaciones sobre algo o para que cumpla una obligación”.
Interpelarme es, entonces, preguntarme algo a mí misma. Lo cual implica, primero, hacerme cargo de que tengo algo para explicar, o que me cabe una obligación… por qué no, una responsabilidad.
Feminismo conecta con mi historia, mueve el tablero de mis relaciones, mires el plano que mires: afectos, trabajo, cualquiera… cuando mi hijo me pregunta por qué decimos Ni Una Menos, en lugar de poner el arroba y dejar entrever que también nos oponemos a que asesinen hombres, le explico desde el principio. Visibilizar una lucha no es quitar legitimidad al resto. Me interpelo yo, cuando me interpela mi hijo y respondo que digo Ni Una Menos con la misma fuerza con la que digo y hago, en la medida en que mi cuerpo y mi cabeza se la bancan, también Ni Un Pibe Menos y No a la Mina. Decir es hacer.
Me interpelan / me interpelo todo el tiempo: si alguien rompe, incendia o patea, si hay videos que se viralizan… y la mayor de las incomodidades viene cuando se hace tan claro el binarismo. Bueno, malo. Blanco, negro. Parece que como periodista no solo debo tener las mejores preguntas a mano y en tiempo récord, sino también respuesta para todo.
Qué pasa si un día respondo que también yo me hago esa pregunta? O que todavía no encuentro respuestas que me convenzan? Te interpelo entonces yo a vos?
Escuché hace poco en una charla que todas las personas buscamos argumentos que respalden nuestra posición, nuestras ideas. Que nos juntamos con quienes adhieren a nuestros valores y maneras de pensar. Qué pasa cuando en esa búsqueda tu tribu no aparece? O es más chiquita de lo que esperabas? Juguemos con palabras, para jugar un rato, nomás. Palabras clave, en este hipertexto: binarismo, feminismo, diversidad. Mandatos.
Avalancha me lleva a Cromagnon. Lo público y lo privado. Estado y Organización. Dos palabras que en el contexto del último recital del Indio en Olavarría se vuelven a enredar como los cordones de aquellas zapatillas colgadas del tendal de Once. Las redes sociales, con sus verborragias catárticas y el hashtag de la urgencia, parecen ser hoy el parámetro supremo en las redacciones ajustadas de estos tiempos. ¿Parecen? En este mapa, Facebook y Twitter se empacharon de crónicas, lamentos, sorpresas y puteadas. Hasta que poco a poco fueron saliendo, interpelados, el intendente y su “desmadre total”, Telam con su fé de erratas que sería un “perdonen por desinformar”, el Indio con su “pescado podrido” y Macri que ahora se acuerda de las normas.
Palabras prolijas, pensadas, pronunciadas, leídas, filmadas y compartidas frente a una audiencia estupefacta que, en el mejor de los casos, después de un largo tiempo comprenderá que las palabras todo lo llenan, pero jamás alcanzan.
Buenos días. Esto es Hipertexto.
Palabras.
Palabras clave, malas palabras. Palabras con dobles intenciones. Palabras dulces. Palabras sin sentido. Palabras plenas.
Palabras que llenan silencios pero que en sí están vacías. Palabras fuertes, y hechos que nos dejan sin palabras.
Si la semana que pasó fuera una página web, veo en ella dos palabras con hipertexto que me llevan a otro término, que escucho y leo cada vez más: interpelarnos.
Interpelar, según la misógina autoridad que define palabras en español, que es la RAE, quiere decir “requerir, compeler o simplemente preguntar a alguien para que dé explicaciones sobre algo o para que cumpla una obligación”.
Interpelarme es, entonces, preguntarme algo a mí misma. Lo cual implica, primero, hacerme cargo de que tengo algo para explicar, o que me cabe una obligación… por qué no, una responsabilidad.
Feminismo conecta con mi historia, mueve el tablero de mis relaciones, mires el plano que mires: afectos, trabajo, cualquiera… cuando mi hijo me pregunta por qué decimos Ni Una Menos, en lugar de poner el arroba y dejar entrever que también nos oponemos a que asesinen hombres, le explico desde el principio. Visibilizar una lucha no es quitar legitimidad al resto. Me interpelo yo, cuando me interpela mi hijo y respondo que digo Ni Una Menos con la misma fuerza con la que digo y hago, en la medida en que mi cuerpo y mi cabeza se la bancan, también Ni Un Pibe Menos y No a la Mina. Decir es hacer.
Me interpelan / me interpelo todo el tiempo: si alguien rompe, incendia o patea, si hay videos que se viralizan… y la mayor de las incomodidades viene cuando se hace tan claro el binarismo. Bueno, malo. Blanco, negro. Parece que como periodista no solo debo tener las mejores preguntas a mano y en tiempo récord, sino también respuesta para todo.
Qué pasa si un día respondo que también yo me hago esa pregunta? O que todavía no encuentro respuestas que me convenzan? Te interpelo entonces yo a vos?
Escuché hace poco en una charla que todas las personas buscamos argumentos que respalden nuestra posición, nuestras ideas. Que nos juntamos con quienes adhieren a nuestros valores y maneras de pensar. Qué pasa cuando en esa búsqueda tu tribu no aparece? O es más chiquita de lo que esperabas? Juguemos con palabras, para jugar un rato, nomás. Palabras clave, en este hipertexto: binarismo, feminismo, diversidad. Mandatos.
Avalancha me lleva a Cromagnon. Lo público y lo privado. Estado y Organización. Dos palabras que en el contexto del último recital del Indio en Olavarría se vuelven a enredar como los cordones de aquellas zapatillas colgadas del tendal de Once. Las redes sociales, con sus verborragias catárticas y el hashtag de la urgencia, parecen ser hoy el parámetro supremo en las redacciones ajustadas de estos tiempos. ¿Parecen? En este mapa, Facebook y Twitter se empacharon de crónicas, lamentos, sorpresas y puteadas. Hasta que poco a poco fueron saliendo, interpelados, el intendente y su “desmadre total”, Telam con su fé de erratas que sería un “perdonen por desinformar”, el Indio con su “pescado podrido” y Macri que ahora se acuerda de las normas.
Palabras prolijas, pensadas, pronunciadas, leídas, filmadas y compartidas frente a una audiencia estupefacta que, en el mejor de los casos, después de un largo tiempo comprenderá que las palabras todo lo llenan, pero jamás alcanzan.
Buenos días. Esto es Hipertexto.
#Hipertexto - Editorial 3 (1/03/2017)
1 de marzo, 2017.
27, 28: fin de semana largo, mes corto, salario escaso.
3, 2, 1 y… largaron: MM en el Congreso, Das Neves en la Legislatura.
Corsos, jueces y overoles. Clases sí? Clases no?
6, 7, 8: CGT misógina, gremios que no avalan, creerán que estamos solas colmo locas malas?
Y habemus fútbol? No sabemos, y Aluar vende humo.
De todo, como en botica. Si te perdiste, refrescá la página y volvé a escuchar. O era leer?
Buenos días. Esto es Hipertexto.
27, 28: fin de semana largo, mes corto, salario escaso.
3, 2, 1 y… largaron: MM en el Congreso, Das Neves en la Legislatura.
Corsos, jueces y overoles. Clases sí? Clases no?
6, 7, 8: CGT misógina, gremios que no avalan, creerán que estamos solas colmo locas malas?
Y habemus fútbol? No sabemos, y Aluar vende humo.
De todo, como en botica. Si te perdiste, refrescá la página y volvé a escuchar. O era leer?
Buenos días. Esto es Hipertexto.
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